Los cismáticos ven lo que ciertos “católicos” no quieren ver

El texto reproducido a continuación ha sido escrito por un sacerdote que pertenece a una de las iglesias orientales que están en cisma con la Iglesia Católica. Se percibe que, a pesar del cisma, él tiene una visión de la Iglesia mucho más clara que la mayoría de los “católicos” que son “muy obedientes”, pero idolatran herejes que ocupan altos cargos eclesiásticos:

Me han dicho los defensores de Roma que cosas como éstas son en realidad “abusos” y que la “verdadera” cultura y culto romano no deberían ser así. Pero si un evento católico, global y de primer orden, como la Jornada Mundial de la Juventud (este video es de la JMJ 2013), tiene como protagonistas a los mismos sucesores de los apóstoles danzando así frente al mismísimo Papa, ¿dónde está exactamente la cosa oficial y verdadera? Esto que se ve me parece lo suficientemente oficial.

(…) pero es difícil argumentar que la liturgia de Roma que uno ve en casi todos lados sea un abuso, particularmente cuando se muestra mundialmente con el visto bueno y oficial del Vaticano. La eclesiología romana, con su énfasis en el Papado, hace aún más difícil que el argumento contrario suene convincente. Si el Papa mismo lo consiente, es muy difícil argumentar que lo que se ve en este video es un abuso. 

P. Andrew Stephen Damick

Para leer el texto completo, haga clic en: El coste ecuménico del carnaval.

Lo que este sacerdote (lamentablemente en el cisma) ha dicho es lo obvio: ¿cómo puede alguien decir que las incesantes profanaciones que se ven en la nueva misa no son más que abusos litúrgicos, mientras que esta misa se reza de este modo en todos los rincones del mundo y bajo la vista de las más altas autoridades eclesiásticas conciliares? El sacerdote ha sido muy amable, ya que podría haber dicho otra gran verdad: los papas de la iglesia conciliar no sólo dan su consentimiento, pero son los mismos que promueven horribles profanaciones.

Si un cismático puede ver esto, ¿por qué no los neoconservadores católicos? Estos se toman aires de cruzados, de grandes defensores de la fe cuando se ponen a criticar un sacerdote cualquier que ha profanado la misa, diciendo que se trataba de un “abuso”. Pero a medida que aumenta la jerarquía del profanador, se bajan las orejas, se meten la cola entre las piernas… Además, ¿que se pasa si la profanación es cometida por un papa de la iglesia conciliar? Así que no se hable en absoluto sobre el tema. Entonces, los tachan de herejes, cismáticos, rebeldes, sedevacantista, a todos los que ven lo obvio. Estos neocons cobardes, que tienen dos pesos y dos medidas, y idolatran las autoridades de la iglesia conciliar, sin duda, son los principales contribuyentes de los enemigos de la Iglesia Católica.

Nadie sirve a la Iglesia se poniendo al servicio de las autoridades corruptas. Todo lo contrario. Quién esconde y minimiza la apostasía y la traición de la Roma modernista, en todos sus niveles jerárquicos, es cómplice de la destrucción de la religión.

Estas constantes profanaciones de la nueva misa también causan un enorme daño a las almas de los que están fuera de la Iglesia. Según el testimonio del sacerdote, muchas personas se convierten a la Iglesia Católica por lo que leen, pero se quedan decepcionadas con lo que ven en la iglesia conciliar. De hecho, los estudios serios y la  búsqueda sincera de la verdad sólo pueden llevar a la conclusión de que la Iglesia Católica es la única verdadera Iglesia de Cristo. Sin embargo, para el recién convertido, que todavía tiena una fe débil, la iglesia conciliar es una dura prueba, ya que poco le ha quedado que sea verdaderamente católico.

Para los católicos que han nacido en el novus ordo, la misa protestantizada era lo único que conocíamos. Pero para alguien que conoce la hermosa liturgia de Oriente, así como para nosotros que conocemos el rito tridentino, la nueva misa es una aberración, una apostasía, un abandono de lo sagrado, un rito hecho para el hombre moderno en la medida de su antropocentrismo y de su liberalismo. A nosotros, que hemos tenido la gracia de conocer la verdadera Iglesia, con su verdadera liturgia, no nos tocará jamás la desgracia de abandonarla a causa de los numerosos traidores. Pero, ¿cuántos no son los que dejan de buscar una mejor comprensión de la Iglesia Católica, debido a lo que ven de la secta modernista usurpando el nombre de la Iglesia?