“Obispo” persigue a la Resistencia em Ipatinga, Brasil

El “obispo” de Ipatinga, Brasil, ciudad donde se desarolló una misión de la Resistencia, ha escrito una carta pastoral, leída en todas la parroquias de su diócesis, en la cual repite contra la misión los mismos sofismas y falsas acusaciones que son proferidas contra los católicos desde el Vaticano II.

En nombre de este falso concilio, se acusan a los católicos tradicionales de quedarse fuera de la Iglesia. Es una gran mentira pues, en verdad, están fuera de la Iglesia los que conscientemente se someten a las herejías del Vaticano II y de sus secuaces, y no los que mantienen la Fe de siempre.

San Vicente de Lérins nos enseña que la regla para definir lo que pertenece a la Fe católica es “sólo y todo cuanto fue creído siempre, por todos y en todas partes”. La idea de que debemos creer en lo que dicen hoy las supuestas autoridades de la falsa iglesia conciliar, aunque estén en contradicción con lo que se creyó en el pasado, no es católica, sino modernista. Y el modernismo es una herejía solemnemente condenada por Su Santidad el Papa San Pío X. Por lo tanto, están debidamente condenados por la Iglesia Católica, todos los que insisten en defender tales ideas evolucionistas del dogma.

No nos quedamos intimidados por las acusaciones de la “iglesia” conciliar porque sabemos que ellos no tienen la más mínima legitimidad. Ellos, los modernistas que creen en la mutación de la Fe, ellos sí están fuera de la Verdad eterna enseñada por Dios. Ellos abandonaron la Fe para defender las novedades del latrocinio Vaticano II. Todo lo que pueden hacer contra nosostros es propaganda vacía. La lucha es desigual porque nuestros medios de comunicación son mucho más modestos que los suyos. Pero, si los fieles se dieran el trabajo de estudiar la doctrina católica, no les quedaría ninguna duda de que la verdad está en la Tradición, y no en la “iglesia” conciliar.